Historia documentada
Extraída de los libros "Historia de Arafo" de Febe Fariña Pestano y "Sociedad Filarmónica Nivaria 150 años de historia" de Octavio Rodríguez Delgado, quienes han cedido desinteresadamente este valioso documento a la banda.
La actividad desplegada por
las bandas de música ha permitido que la Villa de Arafo sea conocida en toda la
geografía insular por su afición a este noble arte; no en vano esa tradición
comenzó a consolidarse hacia 1858 ó 1859 cuando un grupo de niños fue adquiriendo
las primeras nociones de solfeo para formar luego una pequeña agrupación, bajo
la batuta de un adolescente, Luis Otazo Marrero, nacido en Arafo el 25 de
agosto de 1843. Por su juventud, tuvo que estar arropado de alguna manera por
personas de mayor edad e influencia que le adiestraron, alentaron y ayudaron a
conseguir los medios humanos y materiales necesarios para formar el conjunto.
Tal vez la figura paterna, Vicente Otazo Ramos, alcalde de la localidad entre
1845 y 1847, capitán retirado de milicias, que disfrutaba de una desahogada
posición económica, amén de ser hombre culto ya que era poseedor de una
importante biblioteca, fuera el detonante que impulsó a su joven hijo a dirigir
este pequeño grupo.
Con unos rudimentarios
instrumentos adquiridos a una desaparecida banda de La Orotava denominada “Las
Benéfica”, comenzaron a ensayar en los aledaños de la Piedra del Barranco, para
no causar molestias al vecindario, ante las miradas escépticas de muchos que se
congregaban en los alrededores.
El debut no se hizo esperar,
y el 10 de enero de 1860 hacía su presentación una banda de música denominada
“Numancia”, constituida por unos 15 miembros con edades comprendidas entre los
8 y los 16 años, en la plazoleta aledaña a la iglesia parroquial[1]. De esta forma comenzó la andadura de esta agrupación, interviniendo a
partir de entonces en las principales fiestas de la localidad.
Los vaivenes políticos
también incidirán en sus actividades. En 1868, una vez caída la monarquía de
Isabel II y constituida en Santa Cruz la Junta Superior de la Provincia,
decidieron en Arafo formar bajo la égida de la familia Batista, una Junta Local
con el fin de regir los destinos del pueblo. Para celebrarlo, algunos
aficionados que componían la banda de música salieron tocando por las calles
dando algunas vivas a la libertad[2].
El 6 de mayo de 1871 se
produjo en el pueblo un significativo acontecimiento: la visita del obispo de
la Diócesis Nivariense, José María Urquinaona y Bidot, el cual fue recibido “con
música y demostraciones muy significativas del Pueblo”[3] en la que puso ser otra actuación de la “Numancia”.
En torno a 1872, Luis Otazo,
que había cursado estudios de derecho, fijó su domicilio en La Orotava[4], lo que no fue obstáculo para que los futuros músicos se trasladaran a
aquella localidad para dar sus clases, utilizando mulas, caballos o burros como
medio de locomoción. Cuando la banda tenía que realizar alguna tocata, era el
señor Otazo el que se desplazaba hasta Arafo, donde efectuaban los ensayos
correspondientes[5].
No obstante, la
imposibilidad de atender debidamente las necesidades del conjunto motivó que la
batuta pasara a manos de otro destacado fundador, Eladio Hernández Curbelo, “que
continuó la dirección varios años, mejorándola con nuevos elementos y halagando
el deseo de uniformarla”[6].
Fue invitada a los actos de
proclamación de la I República en 1873, ejecutando himnos liberales, lo que les
valió el agradecimiento del entonces alcalde Domingo García por su buen
comportamiento[7]. Asimismo era habitual su participación en festividades religiosas como
las del Jueves y Viernes Santo, Corpus y Octava en 1875, por las que cobraron
160 reales de vellón; Jueves y Viernes Santo y Corpus de 1876, percibiendo 120
reales de vellón y Jueves y Viernes Santo de 1877, remunerados con 60 reales de
vellón[8] y que fueron cobradas por su director
Eladio Hernández.
Sin embargo, la primera gran
actuación de la “Numancia” que tenemos constancia se produjo el 7 de diciembre
de 1883 con motivo de la denominada “Fiesta del cable”, al celebrarse la
llegada a Santa Cruz de la línea telegráfica que salía de Cádiz. Como no había
banda en la capital, los municipios de La Laguna, Realejo Bajo, La Orotava, San
Juan de la Rambla, La Matanza y Arafo enviaron las suyas. Dos de éstas tocaron
durante la concurrida ceremonia del amarre por la mañana y por la noche, las
cuatro restantes amenizaron un paseo por la plaza de la Constitución, calle
Castillo y alameda de La Marina[9]. Asimismo, intervino en la visita
pastoral que hizo el obispo de la diócesis Ramón Torrijos y Gómez a Arafo el 2
de mayo de 1889[10].
Eladio Hernández como tantos
araferos en esa época, marchó a Cuba por espacio de dos años, sustituyéndole su
hermano José. A su regreso volvió a dirigir, permaneciendo en la banda hasta la
década de los noventa. Fue director también durante un corto espacio de tiempo
Eufemiano Ferrera Coello, “persona de dotes inigualables, que contaba con la
simpatía de todo los vecinos, haciéndose acreedor de los merecimientos de su
trabajo personal”[11]. Además de actuar en Arafo, la banda se
desplazó a Candelaria el 15 de agosto de 1898 con motivo de la festividad
mariana[12].
El 28 de agosto de 1903,
durante las fiestas patronales de Arafo, hizo su debut como director Belisario
García Siliuto[13], joven perteneciente a una importante
familia local y que despuntaba como notable bombardino. No obstante, en
determinadas ocasiones fue conducida también por el Beneficiado de la Catedral de
La Laguna José Tarife, tal y como ocurrió en la misa de San Juan el 29 de
agosto de 1905, junto a un pequeño coro local[14].

Banda de
música Numancia, dirigida por Belisario García Siliuto (1917).
Durante la etapa de don
Belisario se produjo una importante renovación del repertorio, pues a los
característicos pasodobles y marchas de procesión, se fueron añadiendo
bailables propios de la época como la mazurca, el fox-trot, la habanera, el
tango y algunos fragmentos de ópera que habían traído emigrantes retornados de
Cuba[15]. La banda consiguió un local de ensayo
digno en una casa sita en la calle La Libertad (hoy General Franco) propiedad
de un hermano suyo, José García Siliuto, persona que influiría grandemente en
la vida de la agrupación y que fue presidente de la misma.
A comienzos del siglo XX son
ya numerosas las actuaciones fuera del pueblo. Resalta por encima de todas su
participación en el recibimiento del rey Alfonso XIII cuando llegó a Santa Cruz
el 26 de marzo de 1906 y por la que “mereció especial distinción el nombrado
director don Belisario García Siliuto”[16]. Para llevar a cabo esta tocata el
alcalde Esteban Núñez se dirigió a su homónimo de Santa Cruz ofreciendo los
servicios de la banda para tan destacado acto. El alcalde capitalino cursó una
notificación de fecha 20 de marzo con su contestación: “He recibido el
atento oficio de V.I. ofreciendo la banda de música de esa localidad para
cooperar a los festejos que han de celebrarse en esta Capital con motivo de la
próxima visita de S.M. el Rey y me complazco en significarle que acepto con
satisfacción su ofrecimiento, dándole por ello las mas expresivas gracias. Al
propio tiempo debo significarle que según las noticias que hasta ahora se
tienen, S.M. el Rey llegara a esta Ciudad en la mañana del día 25 del mes que
cursa”[17].
En el evento participaron,
además de la banda de Arafo, la municipal de Santa Cruz, “Euterpe” de Güímar y
la de San Juan de la Rambla. El periódico El Tiempo describe la
llegada de la regia visita de la manera siguiente: “A las 8 y cuarto
anunció el semáforo de Anaga y comunicó el del Castillo de San Cristóbal la
presencia a la vista del puerto de los dos buques de guerra españoles. Desde
ese instante se izaron en dicho Castillo, en la capitanía general, edificios
públicos y fuertes el pabellón nacional, mientras varias bandas de música
recorrían las calles transmitiendo al vecindario la fausta noticia con alegres
pasodobles (…) El desembarco se efectuó a las once y media (…) A gritos y vivas
del pueblo se unieron los acordes de la marcha real ejecutada por todas las
bandas, los pitos de las bocinas y sirenas, los cohetes y los cañonazos de la
batería de Almeida que daba su segunda salva reglamentaria (…) Al legar a la
Capitanía general la compañía de Artillería tributó a D. Alfonso los honores de
ordenanza y las bandas de música que ya antes le habían saludado en las bocas
calles en su marcha desde el muelle a la iglesia y desde ésta a dicho Palacio
le recibieron a los acordes de la Marcha Real.
Momentos
después S.M. y SS.AA. salieron al balcón de Capitanía para saludar al pueblo.
Las ovaciones se repitieron y las bandas de música de nuevo ejecutaron el himno
nacional (…) Desde las tres de la tarde comenzó a marchar la multitud hacia la
Plaza de Toros, donde había de celebrarse el espectáculo organizado en el
Salón Frégoli en honor de D. Alfonso. Las cuatro bandas de música
saludaron al monarca con la marcha Real”[18].
La crónica de los actos de
la jornada la podemos completar por medio del periódico El Progreso: “Esta
noche de 7 a 8 se celebrara el banquete ofrecido a D. Alfonso y su séquito por
la Diputación Provincial en su palacio de la calle Teobaldo Power y a las 10 de
la noche el baile de etiqueta en el casino principal. En la Plaza de la
Constitución habrá paseo amenizado por las bandas municipales de Arafo, Güímar,
y San Juan de la Rambla”[19].
Varios eran los músicos que
descollaban en esos años, como el cornetín José Rodríguez, que en mas de una
ocasión se puso al frente de la banda, el clarinete Joaquín García y el
fliscorno Mesa[20].
Como era habitual, la
“Numancia” animó las fiestas patronales de Arafo de ese año, con la
particularidad que estrenaron uniformidad el 26 de agosto de 1906 y actuaron
por vez primera en un templete recién construido en el centro de la plaza[21]. Fue testigo de esas actuaciones
musicales el sacerdote A. Rodríguez Acuña, conocido del también religioso
arafero Jesús Amaro Díaz, que sobre la agrupación escribió lo siguiente: “Tocó
en los paseos, procesiones, etc. la banda de dicho pueblo; que me sorprendió
gratamente por su conocimiento, afinación y buen gusto, que pregona el ingenio
de su director mi distinguido amigo D. Belisario García Siliuto”[22].
En la mañana del 27 de
agosto de 1907, intervino en el solemne acto de bendición de la efigie de María
Auxiliadora que había sido traída a Arafo. Tocaron con nuevo instrumental y
desfilaron desde la plaza hasta la capilla del Señor del Pino, para después
acompañar la imagen a la iglesia parroquial, tal y como lo relató un cronista
de la época: “A las ocho la banda del pueblo bien uniformada y luciendo un
instrumental nuevo, parte del cual iba estrenando, bajó al sitio de referencia
y llegando hasta cerca del pabellón de la Virgen, situose convenientemente,
brindando a la venerada efigie con sensibles acordes y melodiosas armonías
(…)
Al
levantar en hombros a la imagen otra salva de cohetes ensordeció al gentío
compuesto en su mayor parte de forasteros que desde lejanos pueblos habían
acudido al acto, y por en medio de la muchedumbre comenzó el desfile de la
procesión, asistida por las autoridades, banda de música, hermandades y grupo
de niños y acompañado de los concurrentes…”[23]. A partir de entonces actuaran en
los actos que anualmente se celebrarían en el pueblo cada 24 de mayo.
Los días 7 y 8 de septiembre
el conjunto se desplazó a Arico con motivo de la fiesta de Nuestra Señora de
Abona; el primer día interpretaron varios pasacalles y el segundo amenizaron un
baile en la plaza de la localidad[24].
Durante la celebración de
una festividad de Santa Cecilia, probablemente el año 1910, se produjeron una
serie de desavenencias entre varios componentes de la agrupación, que provocó
la dimisión de Belisario García Siliuto como director. No obstante,
participaron en las fiestas de Santa Ana, que tuvieron lugar en el vecino
pueblo de Candelaria, el 26 de agosto de 1911, bajo la batuta de Juan Hernández
Batista, que en la prensa quedó reflejado de la siguiente manera: “Con suma
lucidez se celebró en este pueblo el miércoles próximo pasado la fiesta de Santa
Ana (...) Al llegar la Banda de aficionados de Arafo, recorrió las principales
calles tocando bonitas piezas (...) La misa fue cantada y tocada con mucha
maestría por la Banda, dirigida por el inteligente don Juan Hernández Batista,
con varias tocatas alusivas al acto religioso.
Por la
tarde dicha banda amenizó el paseo con escogidas piezas en la plaza, viéndose
esta muy concurrida. Después del toque de oraciones, y acabadas las Completas,
fue llevada en andas la bonita Imagen de Santa Ana por las principales calles
de la población, siendo escoltada de algunos Hermanos del Santísimo,
acompañados de la banda y numeroso público...”[25].
Pero indudablemente, la
“Numancia”, sin su director titular, atravesaba unos momentos críticos. Al
acercarse las fiestas patronales y no estar en condiciones de actuar, el primer
edil Tomas de Mesa decidió intermediar en el asunto. Requirió los servicios del
Sr. Arnay, que era inspector de consumos del municipio de Santa Cruz de
Tenerife, solicitando de su alcalde le diera quince días de licencia a efectos
de preparar los ensayos[26]. Arnay vino a Arafo y la banda pudo
tocar el 28 y 29 de agosto. Al poco tiempo después, Belisario García Siliuto se
incorporó de nuevo al frente de la misma.
El conjunto también acudió
en 1911 a las fiestas de Nuestra Señora del Socorro, celebradas en Güímar y en
dos ocasiones al municipio de Fasnia, primeramente por espacio de tres días,
conmemorando la Virgen del Rosario. El programa de actos se publicó en el
rotativo La Gaceta:
“ Fiestas
en Fasnia (Virgen del Rosario)
Día 30 de
septiembre (...)
A las
doce, recibimiento de la banda de Arafo, que desde la carretera ira tocando
alegres marchas hasta la plaza de S. Joaquín. A las cuatro de la tarde tocara
en dicha plaza la referida banda y habrá otros números que proporcionaran un
agradable rato. A las siete de la noche solemnes completas, y terminadas estas,
saldrá procesionalmente la imagen de Nuestra Señora, amenizando este acto la
citada banda (...)
Día 1º de
Octubre
A las seis
de la mañana tocaran diana los simpáticos músicos de Arafo (...) Por la tarde
paseo con música y animados bailes populares. A las ocho de la noche saldrá en
procesión la venerada imagen del Rosario, acompañada de las autoridades del pueblo,
de la banda (...)
Día 2 de
octubre
Última
tocata de la banda de Arafo, despedida de la misma y varios bailes populares…”[27].
Dos semanas mas tarde
viajaron nuevamente a ese pueblo, contratados por el presidente de la comisión
fasniera, Martín Esquivel.[28].
Fueron recordadas las
fiestas candelarieras de 1912, al producirse algunos disturbios en la plaza en
los que se vieron involucrados el alcalde, el párroco de la villa mariana y la
banda de música y que la prensa trató durante varios días: “Siguiendo esta
nota, el señor Carballo en unión del expresado señor Cura, su consorte
político, armó con motivo de las recientes fiestas de Candelaria, un lío
monumental con la banda de música de Arafo, acusando luego al alcalde y al
pueblo de Candelaria”[29]. Días mas tarde el mismo periódico
señalaba que: “…público y notorio es el hecho de haber pronunciado el Sr.
Alcalde ante una numerosa concurrencia en la plaza de Santa Ana, que no
permitiría que dicha banda tocase en esta jurisdicción mientras llevara la
representación oficial de este Ayuntamiento…”[30]. Aunque luego será el cura párroco el
objeto de las críticas del rotativo: “Fue el Cura, señor Trujillo, quien
armó el lío musical con la Banda de Arafo, con ocasión de las fiestas aquí
celebradas recientemente. Y esto puede comprobarse con una carta que al alcalde
de este pueblo escribió el Director de la expresada Banda”[31].
En 1915, los diarios locales
recogieron su actuación en Güímar con motivo del Socorro: “La bajada de la
venerada imagen, nuestra Sra. del Socorro (…) fue un acto a la par que
imponente, una verdadera demostración de fe. (…) Entre el numeroso público, no
sólo de esta villa sino de los pueblos vecinos, y amenizado todo por la banda
municipal del pueblo de Arafo…”[32]. Concurrieron al acto de recibimiento de
un grupo de niños “exploradores” de La Laguna y Puerto de la Cruz que visitaron
Arafo el 10 de julio de 1916, siendo luego agasajados en el “Club Central”[33]. Por esa época la agrupación es
rebautizada con el nombre de “Nivaria”, al considerarse que se representaba
mejor a la isla de Tenerife, y hacia 1917 renovaron su uniformidad. En 1918
Belisario García Siliuto adquirió en Francia gran cantidad de instrumentos,
aprovechando la depreciación del franco francés, por un coste máximo de ciento
cincuenta pesetas[34].
Las fiestas en honor de
Nuestra Señora María Auxiliadora se fueron convirtiendo en una de las
principales de todo el calendario. Cada 24 de mayo, la banda participaba en la
misa con un coro de aficionados, en la procesión y amenizaba el paseo de tarde
en la Alameda de La Libertad con un concierto. Del año 1919 conocemos el
programa que interpretó, compuesto en su primera parte por el pasodoble
“Gallito”, de Lope; “La viuda alegre”, fantasía de Uralde y el popurrí “Cantos
Canarios” de Martín; para concluir en la segunda parte con los valses “Flor de
un día” de San Miguel; la fantasía “Lucrecia Borgia” de Donizzetti y el
pasodoble “Alegre trompetería” de Lleó[35].
Los efectos de la emigración
se hicieron notar en la “Nivaria”, pues en febrero de 1921 fue invitada por el
Ayuntamiento de Santa Cruz a participar en un concurso de bandas organizado con
motivo de la conquista de la isla por los castellanos, pero no acudió porque “debido
a haberse ausentado para la Isla de Cuba la mayor parte de los individuos que
formaban la Banda de Música de este pueblo, no es posible que pueda asistir a
los festejos que se celebran en esa Capital en el próximo mes de Mayo la
referida banda…”[36].
En todo ese período la
penuria y escasez de fondos apremiaban al conjunto, por ello pidieron del
Ayuntamiento en 1923 una ayuda para la compra de instrumental, concediéndosele
una subvención de cincuenta pesetas[37]. Incluso, tres años después, el
presidente Luis Marrero Romero dirigió una instancia al Consejo de
Ministros solicitando una gratificación para la sociedad[38].
Pero no sólo problemas
económicos acuciaban a la “Nivaria”. En 1924 sufrió una crisis importante al
darse de baja un cierto número de músicos que no transigían con determinadas
actitudes de las personas que regían los destinos de la misma, así como con el
descontrol administrativo imperante. Esos hombres formaran luego la Agrupación
Artístico Musical “La Candelaria”. Sin embargo, la banda continuó con un
apretado programa de salidas en el verano de ese año, como las que tuvieron
lugar a las fiestas de Nuestra Señora de la Luz en Arico, de Nuestra Señora de
las Mercedes en el Porís de Abona y de la Virgen del Rosario en Fasnia[39].
A comienzos de 1926
regresó a Arafo Heliodoro Rodríguez, que ensayó y dirigió en varias
ocasiones a la “Nivaria”, como por ejemplo en las salidas que hizo a Güímar y
al Porís de Abona, debido a ausencia o enfermedad de Belisario García Siliuto.
Sobresalió su actuación como cornetín solista en la obra “Mariceli”
interpretada en un certamen en La Laguna. A pesar de permanecer en el municipio
solamente dos años, contribuyó a mejorar la agrupación con su experiencia y
conocimientos adquiridos en América. Mas tarde sería director de bandas de
música en Cuba[40].
Pero la reacción ante la
fundación de otra banda en 1926 no se hizo esperar y por ello solicitaron del
Ayuntamiento el derecho de tocar en exclusiva en el nuevo kiosco de la plaza: “Acto
seguido manifestó el Sor. García Siliuto que como Director de la Banda de
Música “Nivaria” de esta localidad y en nombre y presentación de dicha
Sociedad, propone a la Corporación se le conceda durante el plazo de diez años
la parte alta del kiosco que se halla situado en la alameda de la Plaza de San
Juan con la condición de que la mencionada Banda amenice los pases que durante
la estación de verano se verifiquen en dicha alameda los domingos, excepto los
días que tenga que salir la Banda a verificar tocatas a otros pueblos…”[41].
El consistorio, a cuyo
frente estaba Antonio Torres Campos, futuro presidente de la banda, concedió el
privilegio de usar la parte alta del mismo durante diez años, “con la
condición de que desde dicho sitio amenice con sus tocatas gratuitamente los
paseos que en la mencionada alameda se verifiquen los domingos pertenecientes a
la estación de verano durante los años de concesión del repetido kiosco siendo
además de cuenta de la expresada sociedad la conservación y reparación de la
parte alta del kiosco de referencia, quedando nulo y sin efecto este acuerdo
siempre que la Banda sin causa justificada deje de cumplir lo estipulado”[42]. Precisamente, el templete se inauguró
el día grande de las fiestas patronales, en el que la banda puso en atriles el
siguiente programa: “Agüero”, pasodoble, de Franco; “Raymond”, overtura, de
Thomas; “La viuda alegre”, fantasía, de Lehard; “Mignon”, overtura de Thomas;
“Si yo fuera rey”, overtura, de Adams para concluir con el pasodoble “Por
España”, de Miranda[43].
Pero también actuaron
varias veces ese año fuera de Arafo. Intervinieron en las celebraciones de San
Antonio en Granadilla, los días 13 y 14 de junio[44]; en las de San José en El Escobonal los
días 31 de julio y 1 y 2 de agosto[45] y en la subida de la Virgen del Socorro
en Güímar el 8 de septiembre[46]. La tocata mas destacada fue la que tuvo
lugar el 12 de septiembre de 1926 en La Laguna durante la celebración de la
denominada “Fiesta de las Regiones”, organizada por el Orfeón “La Paz”. Ese
día, a las tres de la tarde desfilaron por la ciudad las bandas de La Orotava,
Puerto de la Cruz, Icod, La Laguna y “Nivaria” de Arafo, hasta llegar al campo
“Hespérides” donde fueron presentadas cuarenta y nueve parejas de niños con los
trajes provinciales mientras las bandas ejecutaban aires populares de las
diversas regiones[47].
Amenizaron los actos
principales de las fiestas patronales de 1927. El día grande interpretaron
desde el kiosco de la plaza el siguiente programa: “La Lidia”, de Arbelca; “El
paraíso perdido” de San Miguel; “Poeta y aldeano” de Supe; “Molinos de viento”,
de Luna; “La Playera” de Munardiz, para finalizar con el pasodoble “Nobleza y
caridad”[48].
Con el inicio de los años
treinta, se acercaba el final de Belisario García al frente de la banda,
lo que no fue impedimento para que acudieran a Santa Cruz en sus fiestas de
mayo de 1930, publicándose un artículo en el periódico La Prensa, en el
que se citaba a los antiguos directores, así como que sus componentes no
percibían remuneración: “Lo verdaderamente prodigioso es considerar como ha
vivido durante todos estos años la banda “Nivaria”. Sin retribución de ninguna
clase, ni el director ni los músicos que la componen (..) llegando sus desvelos
y desinterés en ocasiones, a tener que contribuir voluntariamente con su
aportación económica, para el pago de uniformes y para cubrir otras atenciones
precisas (…) Los únicos ingresos de esta banda son los que le producen las
tocatas que se le piden; ingresos bien modestos, dada la escasez de las
ocasiones de lograrlos que se les presentan…”. También se reflejaba el
carácter autodidacta de éstos: “Detalle interesante también es que ninguno
de los músicos que ha pasado por la dirección de la banda ha salido del pueblo
a estudiar, formándose a costa de ímprobos afanes, los conocimientos musicales
precisos para el desempeño de tal cometido por sí solos…”. Dedica unas
frases a Belisario García Siliuto: “… que lleva 32 años al frente de la
banda, es un elemento entusiasta al que se debe el auge alcanzado en estos
últimos años por la agrupación. En una lucha tenaz, venciendo innumerables
dificultades, el señor García Siliuto ha logrado, no sólo sostener organizada
la banda, sin interrupción, durante todo este tiempo, sino también mejorar su
instrumental, uniformes, composición y la calidad de sus elementos en un
interesante trabajo de selección, con una atención continua, y sin regatear en
el empeño esfuerzos ni sacrificios”. Con respecto a los integrantes, añade
el articulista que: “Consta la banda actualmente de 32 músicos, y podía
tener hasta 40 y más si no fuera por la falta de instrumentos, pues hay muchos
educandos, con sus estudios terminados, esperando a que se produzca alguna
vacante para ingresar.
Todos los
músicos son muchachos que se dedican habitualmente a las faenas del campo,
terminadas las cuales su enorme afición los lleva a asistir a los ensayos sin
faltas un solo día, dándose frecuentemente el curioso caso de verse el director
obligado a suspender algunos de éstos ensayos por quedarse dormidos dos o tres
músicos agotados por las faenas de la jornada”[49].
La actuación en Santa Cruz
se celebró el 10 de mayo, y también fue profusamente descrita en los
periódicos: “El sábado último, con ocasión del concierto celebrado en la
Rambla XI de Febrero a cargo de la banda “Nivaria” del pueblo de Arafo, dio
esta notable agrupación musical una de las notas más simpáticas y atractivas de
los pasados festejos. Desde que comenzó a ejecutar las primeras obras del
programa, el público gratamente sorprendido por su perfecta interpretación,
manifestó su admiración y complacencia premiando con grandes
aplausos el final de cada una de las piezas. Correspondiendo a estos aplausos,
repetidos cada vez con mas ardor e insistencia, bisó la banda varias de las
obras, ejecutando otras fuera de programa; prolongándose el concierto mas de
una hora sobre las anunciadas.
Al
terminar, y siempre acompañada por numeroso público que le aplaudía, la banda
bajó por la Rambla de Pulido y calle de Imeldo Serís, y, sin dejar de tocar
penetró en el teatro Guimerá donde se celebraba el baile de trajes en honor de
los aviadores, organizado por la comisión de festejos. En el teatro, los
músicos araferos fueron acogidos también con grandes manifestaciones de
simpatía, ejecutando varios bailables, que fueron muy aplaudidos. Al terminar
estos, el público tributó a la banda forastera una cariñosa ovación, siendo sus
elementos obsequiados por los miembros de la Comisión de fiestas en el ambigú
del teatro. Sinceramente nos complacemos al recoger nota tan simpática y
atractiva, que tan bien habla de quienes supieron darla”[50].
En el tradicional concierto
del 29 de agosto de 1930 con motivo de las fiestas patronales de Arafo, tocaron
en la primera parte el pasodoble “Suspiros de España”, de Roig, una selección
de “Un ballo in maschera” de Verdi, y la obertura “La princesa encantada” de
Langlois; en la segunda, el poema musical “Una noche en Toledo”, de Camarero,
el popurrí “Cosas de la calle” de Domingo y la marcha popular “Nobleza y
caridad” de Mateo. También ese año se tributó a su director Belisario García
Siliuto un caluroso homenaje en el Casino “Unión y Progreso”, recibiendo como
recuerdo una artística batuta[51]. En 1931, la “Nivaria” renunció a todos
los derechos que sobre el uso de la parte alta del kiosco le correspondía[52], mediante un oficio de fecha 24 de
agosto que dirigió García Siliuto al alcalde: “Ante la imposibilidad de
poder darse cumplimiento por la Banda de música “Nivaria”, de mi dirección, al
acuerdo adoptado por la Corporación de su digna y acertada presidencia con
fecha 27 de marzo de 1926, por el cual se cede a favor de esta expresada Banda,
la parte alta del kiosco existente en la antigua Plaza de San Juan, hoy de la
República, a cambio de ciertos servicios por parte de esta Agrupación; de
conformidad con el parecer de todos los elementos que la componen tengo el
honor de poner en conocimiento de Vd., que desde esta fecha, renunciamos en
favor del Municipio todos aquellos derechos que por virtud del mencionado
acuerdo se establecen y tenemos concedidos, quedando asimismo en beneficio de
la Corporación Municipal, los atriles existentes en dicho kiosco y
pertenecientes a la “Nivaria” al igual que la escalera de acceso”[53].
Ese año la banda comenzó a
acudir a las fiestas de Guía de Isora durante el mes de septiembre en honor a
Nuestra Señora de La Luz[54]. Los músicos se trasladaban en
barco desde el Puertito de Güímar hasta Playa de Alcalá, permanecían unos
cuatro días en la localidad sureña y pernoctaban tanto en casas particulares
como en fondas habilitadas al efecto. Desde entonces han surgido importantes
lazos de amistad entre músicos e isoranos, que se han mantenido y acrecentado a
lo largo de todo el siglo.
También actuó el 12 de abril
de 1932 en Santa Cruz de Tenerife en la conmemoración del primer aniversario de
la proclamación de la II República. La “Nivaria” formaba parte de la delegación
arafera que concurrió al evento: “Seguidas de un inmenso gentío, a las ocho
de la mañana de hoy recorrieron las calles de la ciudad, amenizando los
festejos, varias bandas de música, cornetas y tambores del elemento civil y
militar (…) Multitud de banderas iban al frente de la representación de
cada pueblo de la isla, ejecutando distintas bandas de música variadas
obras de repertorio (…) Las representaciones de los pueblos hicieron su entrada
en la plaza de la Constitución por el siguiente orden: Arico, Arafo, Adeje,
Arona (…) Las numerosas bandas de música que concurrieron al acto, ejecutaron
el himno de Riego que la multitud escuchó descubierta (…) a las cinco de la
tarde tendrá lugar en la Rambla XI de Febrero entre la Plaza de la Paz y la
calle de los Campos, un gran concierto musical a cargo de las distintas bandas
de música”[55]. A instancias del Gobierno Civil, el Ayuntamiento de Arafo les retribuyó con
doscientas pesetas por gastos de traslado[56]. La agrupación disponía además de una
pequeña orquestina que actuaba en bailes y verbenas. Así, con motivo de la
fiesta del Trabajo, la orquesta “Nivaria” amenizó una fiesta en el Teatro-Cine
de Candelaria[57].
Uno de los últimos
conciertos de Belisario García Siliuto fue el que tuvo lugar el 29 de agosto de
1932, día de San Juan Degollado; tocaron la marcha “General Riquelme”, de
Terol; el intermedio “La pescadora de Ubiarco”, de Tena; la sinfonía “El reloj
de Lucerna” de Marques; la polka “Mari-Celi”, de Corto; el intermedio “Cortejo
Arabe”, de Torregrosa” finalizando con el pasodoble “Los Voluntarios”, de
Jiménez[58]. También se desplazaron a Fasnia el 2 de
octubre con motivo de las celebraciones del Rosario; ejecutaron un concierto en
la plaza y por la noche la orquesta de la banda amenizó el baile celebrado en
el Casino[59].
Al retirarse García Siliuto,
le sustituyó el 19 de diciembre de 1932 un joven de 28 años que debutó como
clarinete el 2 de febrero de 1919 y que ya había empuñado la batuta en varias
ocasiones: José Pestano Núñez[60]. Con él se produjo una profunda
renovación del repertorio aprovechando los conocimientos adquiridos en la Banda
del Regimiento de Infantería, incorporando al mismo piezas de música clásica y
zarzuela, tocando partituras inéditas en compás de 6 por 8 y añadiendo nuevos
instrumentos a la formación, como fue el caso de la flauta. Además, la sociedad
se inscribió como tal en el registro civil con fecha 28 de diciembre de ese año[61].

Sociedad
Filarmónica Nivaria, dirigida por José Pestano Núñez (1950).
El 4 de marzo de 1933
participaron en la fiesta del Árbol, que tuvo lugar en el teatro-cine de Arafo[62], en las patronales del Porís de Abona,
con un total de once músicos y por la que cobraron unas cien pesetas. Como
contrapartida, se gastaron 66’15 pesetas en la adquisición de partituras,
compradas principalmente a las editoriales “Unión Musical Española”, “Harmonía”
y “Erviti”[63]. A finales de año interpretaron en el
pueblo un concierto durante la fiesta de la Inmaculada Concepción, con
arreglo al siguiente programa: “Le Magyar”, pasodoble; el septimino de la
opereta “Babbeo”; el “Vals del Saxofón”; una selección de la zarzuela “El
asombro de Damasco”, la narración sevillana “¡Quién no vio Sevilla!” y el
pasodoble “¡Viva mi tierra!”[64].
En esos años de gobierno
republicano, la banda padeció una gran agitación interna al proponer varios de
sus miembros la adscripción de la misma al Partido Republicano Radical de
Alejandro Lerroux. El intento fue al final abortado, lo que provocó que unos
diez integrantes se dieran de baja. Para cubrir ese vacío se intensificó el
trabajo con la academia de educandos, logrando reponer prontamente esas
pérdidas con otros músicos.
A comienzos de 1934 se
constituyó la junta directiva de la sociedad, que estaba integrada por Luis
Marrero Romero como presidente; tesorero, Rodolfo García Díaz;
secretario-contador, Domingo Carballo Rodríguez y vocales, José García y
Gumersindo Pérez Rodríguez[65]. Para el año siguiente Eduardo Curbelo
Fariña ocupó el cargo de secretario y Joaquín Marrero Fariña e Ignacio Fariña
Pérez el de vocales[66].
Un ejemplo de la intensa
actividad de José Pestano al frente de la banda la tenemos en dos conciertos
ejecutados en la plaza de la República de Arafo con apenas un par de meses de
separación, repitiendo únicamente la obra obligada para bombardino “Amistad
Habanera” compuesta por Miguel Castillo. Así, el primero de ellos tuvo lugar el
11 de febrero de 1934 durante las fiestas de carnaval, en el que interpretaron
el pasodoble “Pepe Amorós”, el cuadro sinfónico gallego “Afoliada”, “Amistad
Habanera”, el intermedio de la zarzuela “La Leyenda del Beso”, el chotis
“¡Oiga, oiga…!” para finalizar con el pasodoble “Los generales”. Por la fiesta
de San José en abril, pusieron en atriles las obras “España Nueva”, “La Corte
de Granada”, “La Guipuzcoana”, “Amistad Habanera”, “The Gong”, “La Pescadora de
Ubiarco” y “Mantones y claveles”. En las fiestas patronales interpretaron el
pasodoble “Brisas del Sur”, el vals “El Danubio Azul”, el tango “Vicentito” y
el pasodoble “Gracia y Belleza”[67].
Otro destacado acto en el
que concurrió la “Nivaria” fue el recibimiento que el 17 de enero de 1935 se le
hizo al Ministro de Industria y Comercio Andrés Orozco Batista. Primeramente en
Santa Cruz cuando el político arribó a bordo del correillo “León y
Castillo” y luego en Arafo, amenizando su llegada al Señor del Pino y
posteriormente en un agasajo celebrado en el Casino “Unión y Progreso”. Lejos
del municipio acudieron a Chimiche (Granadilla), los días 16 y 17 de junio[68] y posteriormente a Guía de Isora del 14
al 16 de septiembre[69]. Con motivo de la celebración de Santa
Cecilia, se desplazaron el 24 de noviembre a La Laguna invitados por la banda
de música “La Filarmónica” de aquella ciudad[70]. En Arafo, el día de la Concepción
intervinieron en la procesión y dieron un concierto compuesto por el pasodoble
“¡Tercien!”, las fantasías “Lucrecia Borgia” y “Alma de Dios”, el fandanguillo
“De Huelva”, la fantasía “Estrella Polar” para finalizar con el pasodoble “San
Alfonso”[71].
La “Nivaria” actuó de nuevo
en una conmemoración de la proclamación de la República, esta vez en Arafo, el
14 de abril de 1936, junto a “La Candelaria”. Por esa tocata cobró del
Ayuntamiento unas 35 pesetas[72]. La junta directiva estaba integrada por
Luis Marrero Romero como presidente; Rodolfo García Díaz, tesorero; Eduardo
Curbelo Fariña, secretario-contador y vocales León Expósito Rivero y
Rizal Fariña Núñez[73].
Las dificultades aumentaron
con la guerra civil, período en el que aún ejercía de presidente Luis Marrero
Romero y como secretario Eduardo Curbelo, aunque a partir de 1937 la
presidencia de la sociedad pasó al exalcalde Antonio Torres Campos[74]. A las ausencias motivadas por la
movilización hay que unir la crisis económica propia de un país en conflicto
bélico. En diciembre de 1936, la banda giró la cantidad de 5’40 pesetas como
aguinaldo de Pascuas a tres músicos que estaban luchando en la Guerra Civil[75]. Como contrapartida, José Pestano
incorporó a la “Nivaria” músicos retirados que habían quedado en el pueblo y “organiza
variedad de festivales y conciertos para recabar fondos, comprometiendo a los
seguidores”[76]. Participaron en eventos propios
de la época, como el acto de Exaltación Patriótica y Propaganda de la
suscripción Nacional en Oro el 17 de mayo de 1937, la visita del Gobernador
Civil el 5 de junio[77] o cuando el 8 de diciembre de ese
año fueron a Arafo unos sesenta cadetes falangistas[78]. También se pretendió politizar a la
agrupación al querer adscribirla a Falange, intento que fue frustrado. Ello
provocó la baja de varios músicos, aunque al poco tiempo fueron reemplazados
por nuevos elementos. El Ayuntamiento contribuiría con sus escasos fondos al
sustento del conjunto, pues en 1938 dio una subvención de 40 pesetas[79]. Pero la llamada a filas de muchos
de sus miembros provocó que la sociedad pasara por unos meses de inactividad,
hasta que nuevamente volvió a salir a la calle el 25 de junio de 1939 con un
concierto y participando en la procesión de San Antonio[80]. Acudieron a las fiestas de San José en
El Escobonal los días 5 y 6[81] y luego, como era habitual,
intervinieron a fin de mes en las patronales de Arafo
La banda nombró una nueva
directiva, el 9 de enero de 1940, que estaba formada en su integridad por
Antonio Torres Campos como presidente; Belisario García Siliuto, tesorero,
Felipe Rodríguez Rodríguez, secretario y como vocales, Amílcar González Díaz y
Rizal Fariña Núñez[82]. La Corporación municipal continuó
colaborando con la banda, que recibió en 1941 un donativo de 35 pesetas a
cambio de varios conciertos de veranos en la plaza de José Antonio[83]. Tocaron en la fiesta de Nuestra Señora
del Carmen, cobrando unas 30 pesetas y en la de San Juan Degollado, por la que
percibieron 400 pesetas. Además actuaron en la capital de la provincia por la
festividad de La Cruz, a cambio de 70 pesetas[84]. En plena posguerra, y con la
colaboración de Octavio Miguel Pérez Rivero, se organizaron diversos festivales
en el cine de Nicolás Pérez, en Arafo, con el fin de obtener fondos[85].
Como ya hemos señalado,
tanto en la década de los cuarenta como en la anterior, la banda se desplazaba
a Guía de Isora a mediados de septiembre. Pero el viaje a tierras isoranas de
1942 pasó a la historia de la agrupación no por motivos musicales, sino por el
tremendo temporal que azotó el mar en la travesía de regreso. Si bien, la ida
en el barco “Sancho II” fue relativamente soportable, el regreso a bordo del
“Santa Rosa” hizo temer por sus vidas a todos los ocupantes, que lanzaban
incesantes plegarias de socorro. Incluso la arribada a tierra en El Puertito de
Güímar, llevada a cabo en lanchas de pescadores, pues la nave no podía entrar
en el muelle, fue peligrosísima y de imborrable recuerdo para todos los
componentes.
Ese mismo año tomaron parte
en la procesión del Viernes Santo de La Laguna, en las fiestas de San Pedro de
Güímar y en Arafo en las de Nuestra Señora del Carmen, de San Juan Degollado,
de La Cruz, de María Auxiliadora y de San José[86]. En 1943 Gonzalo Martín Rodríguez
sustituyó a Antonio Torres como presidente de la sociedad[87] y en 1945 lo era Manuel López Flores[88].
En conmemoración del Día de la Victoria, el 12 de abril de 1944, la “Nivaria”
verificó su undécima tocata durante el bienio 1943-44, con un concierto en la
plaza José Antonio con las obras “Diana sobre motivos populares” de Gil,
“Alegría de Oria” de Gil, “Recordos” de Rodríguez, “O tio Xan” de San Miguel y
“Romanza sin palabras” de Mendelssohn. Como ya hemos dicho, participó también
en la Semana Santa de Arafo. Concretamente, sabemos que en la Pascua de
Resurrección del año 1944 interpretaron en la procesión el Himno nacional, la
“Romanza sin palabras” de Mendelssohn y “San Pedro del Sauzal” de González
Ferrera; luego ofrecieron un concierto en la plaza con las siguientes obras:
“Diana sobre motivos populares” de Gil, “Alma de Dios” de Serrano, “Recordos”
de Rodríguez y “Dauder” de Lope[89].
El 19 de marzo de 1946 la
“Nivaria” asistió al sepelio en Santa Cruz de su Presidente Honorario, Manuel
Herrera, que todos los años les regalaba una barrica de vino el día de Santa
Cecilia[90]. En 1948 desempeñaba la presidencia de
la sociedad José García Siliuto y el 1 de febrero la banda intervino en el acto
de cambio de denominación de la calle La Paz por calle Teobaldo Power, al
celebrarse el centenario de su natalicio, interpretando un pasodoble una vez
descubierto el rótulo[91].
En esa década y como
reconocimiento a su labor, José Pestano es nombrado Director Honorario por
músicos y socios de la “Nivaria”. Ese intenso trabajo recibió sus frutos en el
concurso de bandas de música celebrado en la plaza de toros de Santa Cruz de
Tenerife el 7 de mayo de 1950 con motivo de las Fiestas de la Primavera y
organizado por Radio Club Tenerife. La agrupación obtuvo el segundo premio tras
interpretar como pieza obligada “Los Cantos Canarios” y como libre “El paraíso
perdido”, por lo que percibieron una cantidad de 3.700 pesetas. Diose la
anécdota que debido al fuerte viento reinante, José Pestano dirigió esta
segunda obra sin guión, lo que fue muy comentado entre la concurrencia, dada la
dificultad que entrañaba al tener muchos cambios de compás. El jurado estaba
formado por Manuel Ramos, de Radio Club Tenerife, Evaristo Iceta, director de
la banda municipal de Santa Cruz, Santiago Reig, director de la banda del
Regimiento de Infantería, Antonio González Ferrera, en representación del
Conservatorio y Ángel Mañero por la Orquesta de Cámara[92]. El Ayuntamiento de Arafo felicitó
oficialmente a la banda y ofreció un vino en su honor el 8 de junio[93]. La “Nivaria” recibió una importante
subvención del Cabildo Insular de Tenerife en 1952, que ascendió a 10.000
pesetas, que sirvió en parte para adquirir nuevos instrumentos como una
trompeta, un trombón, un requinto y un clarinete[94].
La última actuación de José
Pestano al frente de la agrupación tuvo lugar en las fiestas de San Pedro de
Güímar en 1953. El 1 de julio causó baja, siendo sustituido por Mario Marrero
Fariña, que había ingresado en la banda en la Semana Santa de 1940 y que debutó
director de la misma en las fiestas del barrio del Carmen de Arafo. El primer
concierto de Mario Marrero se produjo el 29 de agosto, día grande de las
fiestas patronales de Arafo, en el que interpretaron obras como “Rosamunda”
o “La Viejecita”.
Hasta 1955 ensayaban
en una habitación propiedad de José García Siliuto en la calle General Franco.
Precisamente, el hecho de que el cuarto de ensayo de la “Nivaria”
estuviese situado en un punto mas alto que el de “La Candelaria”, hizo que
popularmente se denominara a aquella como banda de “arriba” y a ésta como banda
de “abajo”. Ese año se produjo el traslado del local desde el referido inmueble
al salón principal del primer piso de las Casas Consistoriales. La Corporación
dejó claro que todos los gastos que ocasionen los trabajos de acondicionamiento
y limpieza corrían a cuenta de los fondos de la banda, haciendo hincapié que
esta cesión tiene sólo carácter provisional, pues tan pronto como el
Ayuntamiento necesite hacer uso de la instalación, deberá ser desalojada en 24
horas, sin que tenga derecho a recibir ninguna indemnización[95].
La “Nivaria” celebró el
centenario de su fundación el 10 de enero de 1960, con un apretado programa que
comenzó a las nueve de la mañana al desfilar por las calles de Arafo,
luego se celebró una función religiosa y se bendijo la nueva bandera de
la sociedad, para pasar luego a los salones del Casino “Unión y Progreso”. Intervino
el director Mario Marrero, el poeta Emeterio Gutiérrez Albelo y el abogado
Andrés Orozco Maffiotte. Además de la banda, que interpretó el pasodoble
“Puenteareas” y la obertura “Una noche de estío”, la rondalla del Frente de
Juventudes tocó la “Serenata” de Schubert y el preludio de ”El anillo de
Hierro” de Marqués. Acabado el acto, se ofreció un vino de honor para todos los
invitados en las Casa Consistoriales, tomando la palabra Juan Otazo, hijo
del fundador, José Martín alcalde de Guía y Socio de Honor y el decano del
colegio de abogados, Andrés Orozco Batista. Asistieron los alcaldes de Arafo,
Güímar, San Juan de la Rambla, Secretario Provincial e Inspector del Frente de
Juventudes, directores de varias bandas de la isla y los presidentes de la “Nivaria”
y “La Candelaria”[96].
El Ayuntamiento se sumó a la
conmemoración y acordó dar el nombre del fundador, Luis Otazo Marrero y de uno
de sus destacados directores, Belisario García Siliuto a dos calles del pueblo[97]. El descubrimiento de las lapidas se
celebró el 18 de diciembre de 1860, siendo el acto que concluyó la
conmemoración del centenario. Dedicaron unas frases a la memoria de ambos
directores el hijo del primero Juan Otazo Robles y el sobrino del segundo y
presidente de la banda José García Siliuto Marrero, así como Andrés Orozco
Maffiotte. A continuación se produjo la bendición de una imagen de Santa
Cecilia que recorrió en procesión las calles del pueblo, participando también
la Agrupación “La Candelaria”, para concluir con un concierto a cargo de las
agrupaciones femeninas de pulso y púa “Aída” y “Las Mary’s”[98].
En 1962 la Comisión de
Fiestas de Arafo homenajeó a las dos bandas y el 28 de abril José Antonio
González Luis es elegido nuevo presidente, en sustitución de Nicolás García
Siliuto Marrero[99].
En febrero de 1964 la
“Nivaria” se desplazó al Puertito de Güímar y tras hacer la entrada
interpretando pasodobles, celebraron un almuerzo ofrecido por el presidente de
la sociedad, en el que participaron, además de los componentes y madrina
de la agrupación, Nivaria Pérez González, representantes de los pueblos de
Arafo, Güímar y Candelaria.
La rivalidad derivada de la
existencia de dos formaciones bandísticas en el pueblo obligó al Ayuntamiento
en 1965 a regular mediante “turnos” las actuaciones de ambas: “...3º En los
actos oficiales, recibimientos, recepciones etc. que se celebren, deberán
participar alternativamente cada una de las susodichas bandas, salvo en
aquellas en que por su importancia y categoría deban asistir las dos, en cuyo
caso les será comunicado mediante oficio con la debida antelación.
4º Las festividades religiosas del
Corpus Christie deberá efectuarse también actuando cada Banda un año,
alternativamente, en la procesión que al efecto se celebre, y en la
Semana Santa, actuando una de las repetidas Bandas el Jueves y la otra el
Viernes, y al año siguiente
cambiando los días, es decir,
la que actuaba el Jueves actuara el Viernes y la que actuó el Viernes actuara
el Jueves...”[100]
El 31 de agosto de 1969, día grande
de las fiestas patronales de Arafo, se celebró una jornada de exaltación
a la música en homenaje a las bandas del pueblo, en la que participaron además,
la Agrupación Musical “Amigos del Arte” de San Andrés, la Agrupación Musical
“Nuestra Señora de los Remedios” de Buenavista, la Banda Municipal de Icod de
los Vinos, y la Agrupación Musical “Orotava”. La “Nivaria” interpretó ese día
una selección de “El trust de los Tenorios” del maestro Serrano y el pasodoble
“Alcázar Nuevo”, de Munllor.
En 1974 se produjo el cambio de instrumental, ya que el antiguo se encontraba
en mal estado y era en diapasón brillante, muy poco usual. El nuevo, en
diapasón normal, se consiguió gracias a la ayuda del Cabildo, a cambio de
intervenir en varios conciertos por distintos puntos de la isla[101], siendo clave la figura del primer mandatario de esa
institución, Rafael Clavijo. Por esa razón se celebró en enero un
homenaje a José Antonio Pérez Luis, presidente de la “Nivaria” y se entregaron
medallas conmemorativas a los músicos más antiguos: Antonio García Marrero,
Claudio Encinoso Encinoso y Eduardo Santana Rivero. El acto contó con la
presencia como mantenedor del director del periódico El Día,
Ernesto
Salcedo Vílchez, y finalizó con un concierto en el que
ejecutaron el pasodoble
“El Vito”, la fantasía de la ópera
“Nabucco” de Verdi y la “Danza Húngara nº
5”
de Brahms. En la segunda parte y acompañando por vez primera a
la Coral “María
Auxiliadora” interpretaron “I Lombardi” de Verdi y el
coro de peregrinos de
“Tannhauser” de Wagner. Cerró el programa el
pasodoble “Canta Tenerife”
dirigido por su propio autor, Santiago Reig. En 1975 se adquirieron
nuevos
uniformes a la sastrería “La Madrileña” de
Santa Cruz de Tenerife, por un
importe de 141.000 pesetas[102].

Sociedad
Filarmónica Nivaria, dirigida por Mario Marrero Fariña (1974)
Una
de las actuaciones más importantes de la Sociedad Filarmónica “Nivaria” fue la
realizada en 1976 dentro del espacio de televisión española “Directísimo”,
dirigido por José María Íñigo. Para ello, se desplazó a Madrid, siendo la
primera salida a tierras peninsulares de un conjunto musical de Arafo. El
repertorio que preparó la banda para es actuación fue el pasodoble del Miguel
Castillo “Aires del Terruño” y la obertura “Clotilde de Nevers” de Matra,
aunque debido a su excesiva duración fue sustituida por el “Canto a Murcia” de
la zarzuela “La Parranda” del maestro Alonso[103]. A partir de la emisión del programa, la agrupación adquiere enorme
popularidad, que se traduce en un aumento del número de compromisos en toda la
isla y el recibimiento de numerosas felicitaciones por parte de personalidades
e instituciones musicales y culturales.
La
“Nivaria” celebró este indudable éxito con un almuerzo de confraternidad en el
que su director Mario Marrero Fariña dirigió palabras de gratitud al
periódico El Día y a T.V.E. en Canarias que alentaron esta iniciativa.
Luego se impusieron distinciones del Hogar Canario de Madrid al alcalde de
Arafo, Domingo Calzadilla y al propio Marrero Fariña[104].
Al
año siguiente cambiaron de sala de ensayo, al pasar a otra situada en la calle
San Juan, en el edificio de la Obra Social del Movimiento, que había quedado
vacío por el traslado del colegio público al nuevo inmueble situado en el
Barrio del Carmen.
Tocatas destacadas en los últimos años de los setenta fueron las verificadas en
Los Realejos en 1977, llevándose a efecto un acto de confraternidad con la
“Filarmónica” de dicha localidad y al año siguiente, de nuevo en el
municipio norteño y en las fiestas de Mayo de Santa Cruz de Tenerife. En 1979
entró en la banda la primera promoción de señoritas.
En 1981, dentro del programa
de las fiestas patronales de Arafo, comenzó a celebrarse el tradicional
certamen de bandas, en el que participaron junto a las dos formaciones locales
la Banda Municipal de Tacoronte, la Agrupación “Aída” de San Andrés, la Banda
de Música “Las Candelas” de la Villa de Candelaria y la Banda Municipal de
Güímar. La “Nivaria” cerro el acto con el pasodoble “Valencia-Liria” del
maestro Pascual y la obertura “Un día en Viena” de Suppe. En 1984 tuvo lugar la
primera edición del Concierto de Fin de Año, que organiza el “Centro Cultural y
Recreo” el último sábado de diciembre y en el que ha participado la “Nivaria”
junto a las restantes agrupaciones musicales de la localidad. También se
realizaron conciertos en Güímar y Las Orotava. En 1986 participaron en el IV
encuentro de bandas “Villa de La Orotava” y al año siguiente se produjo la
bendición de su bandera. Otros conciertos destacados en 1989 fueron los
realizados durante la semana de las Fuerzas Armadas, en el Casino “11 de Junio”
de Granadilla, dentro del IV ciclo de bandas de música, así como en la Villa de
Los Realejos. Estrenaron el nuevo kiosco de la Plaza José Antonio de Arafo y
tocaron en el I certamen de Granadilla, en 1991 y posteriormente en La Guancha
el año 1992 y Buenavista del Norte en 1993.
Pero las actuaciones fuera
del archipiélago no quedaron reducidas al viaje a Madrid de 1976. En marzo de
1981 se trasladaron a Valencia para participar con la Falla “Avenida de José
Antonio Ciscar”, recibiendo un recuerdo de la Unión Musical de Moncada así como
el “Buñol de Cobre”, una insignia concedida por la Junta Central Fallera. El
viaje se repitió en 1983, esta vez contratada por la Falla “Dr. Oloriz Favian y
Fuero”. De nuevo partieron a la capital del Turia para participar con la Falla
de Categoría Especial “Plaza de la Merced” en las fiestas de 1987 y 1991. Ese
último año la falla cumplía el 25º aniversario de su inclusión dentro de la
categoría especial, y como reconocimiento nombraron “Fallera de Honor” a la
banda y “Fallero de Honor” a Mario Marrero. También viajaron a Sevilla con motivo
de la celebración de la Exposición Universal en 1992. Dentro del archipiélago
han actuado en la isla de La Gomera en dos ocasiones y en Las Palmas de Gran
Canaria, invitados a la inauguración de la Feria Internacional de Canarias.
En 1997 les fue cedido por
parte del Ayuntamiento con carácter gratuito un nuevo local de ensayo,
habilitado en el edificio dedicado a Conservatorio y sede de las diferentes
agrupaciones musicales de la Villa, anejo al nuevo Auditorio. Precisamente, 88
años después, actuaron ante otros monarcas, en este caso Don Juan Carlos I y
Doña Sofía, el 24 de junio de 1994, con motivo de la inauguración de las
instalaciones anteriormente citadas, interpretando el pasodoble “Aires del
Terruño”. Asimismo participaron en las jornadas culturales celebradas para
conmemorar ese evento.
Dentro
del certamen de
bandas de Arafo celebrado el 21 de agosto de 1994, la banda puso en
atriles “Carmen (Bouquet de Melodies)” de Bizet y el
pasodoble
“Recordando a un amigo” de Paulino Martí. Concluido
el encuentro ejecutaron
todas en común “De Añavingo a
Chinguaro”, bajo la batuta de su propio
autor, Agustín Ramos. Por último, el 28 de agosto,
día grande de las
fiestas, su director, Mario Marrero Fariña, junto con los
demás
directores de las instituciones musicales de la localidad, fue nombrado
Hijo
Predilecto de Arafo. Al año siguiente será nuevamente
distinguido, pues por
acuerdo del Ayuntamiento Pleno de fecha 23 de diciembre de 1995, se
decide que
la calle Conde Belascoaín hasta el comienzo del Auditorio, se
denomine calle
Mario Marrero Fariña. Por último, en virtud de los
innumerables méritos que se
dan en la figura del veterano director, le fueron concedidos por parte
del
“Centro Cultural y Recreo” de Arafo los premios
“Ajafoña” en 1988 y “Añavingo”,
que recibió en diciembre de 1997.
Recientes conciertos de la
Sociedad Filarmónica “Nivaria” han sido los ejecutados en el certamen de bandas
de Arafo. Así, el año 1998 interpretaron “Marcha Hongroisse”, de Berlioz y el
pasodoble Evocación, de Cebrián Ruiz. Al año siguiente, la obertura “Un día en
Viena”, de Suppe y la “Marcha Turca” de Mozart. Ese año pusieron en
funcionamiento la banda juvenil de la Sociedad Filarmónica “Nivaria”, dirigida
por José Carlos Expósito Marrero, compuesta por músicos noveles y educandos que
han actuado en varios conciertos escolares así como en la Residencia
Socio-Sanitaria “María Auxiliadora”.
En 2000, el que fuera su
director durante 47 años, Mario Marrero Fariña, dejó la dirección de la banda
en manos de José Andrés Sabina Fariña y la subdirección a cargo de Roberto
García Curbelo. Por tal motivo el 2 de diciembre de ese año se le tributó un
merecido homenaje en el Auditorio “Juan Carlos I”, al que se sumó el
Ayuntamiento y diversas instituciones culturales y musicales de la Villa,
actuando como mantenedor el director-editor de los periódicos El Día y Jornada,
José Rodríguez Ramírez. Previamente la Junta de la Sociedad Filarmónica
“Nivaria” acordó otorgar a Mario Marrero el título de Director Honorario.
El 10 de noviembre de 2001 la
“Nivaria” actuó en el Auditorio “Juan Carlos I” dentro del programa cultural
“Las cuatro estaciones de la música en la Villa de Arafo” organizado por el
Ayuntamiento de la localidad. Participaron el grupo vocal “Aragüimus”, la Coral
“María Auxiliadora” y los solistas María Célida Alzola, Analía Delgado, Augusto
Brito, Candelaria Gil, Cristina Hernandez Ara, Candelaria G. Molina y Juan
Antonio Delgado. El carácter innovador y espectacular que ha sabido imprimir su
director, José Andrés Sabina, a este tipo de conciertos, los ha convertido en
un reclamo atrayente para el público. En su edición de 2002 colaboraron los
coros “María Auxiliadora”, “Aragüimus” y Voces Blancas, los solistas Juan
Antonio Delgado, Sofía de la Rosa, Analía Delgado, Jorge Cordero, María
Candelaria Gil y Célida Alzola; la bailarina Natalia Perea Santana y la Escuela
municipal de Teatro con Valentín Fariña Fariña como narrador.

Sociedad
Filarmónica Nivaria, dirigida por José Andrés Sabina Fariña (2001)
En 2002, la banda grabó un
disco compacto en el auditorio Juan Carlos I de la Villa de Arafo. Eligieron un
variado repertorio que recoge pasodobles, una selección del musical “Mame” de
Herman, “El Camino Real” de Reed, el “Concertino para clarinete” de Webber y el
“Romance para trompa” de Saint-Saens, con las solistas Lorena Marrero y Sarai
Acosta. El registro cuenta con la participación de la soprano María Célida
Alzola y la mezzosoprano María Candelaria Gil. Fue presentado el 18 de agosto
en el certamen de bandas de música de las fiestas de Arafo[105].
Ese mismo año comenzaron las
obras de su nuevo local social, en un terreno situado en la calle Los
Sabandeños; para ello se permutó el solar, propiedad de la banda con el
contratista a cambio de la construcción del edificio, de tal manera que el
sótano y el primer piso, destinados a aparcamientos y salones comerciales,
respectivamente, quedaran de su propiedad mientras que el segundo lo será de la
sociedad. Esta planta esta compuesta por un salón de 180 metros cuadrados para
ensayo, 2 depósitos de instrumentos, 4 cabinas de estudio, oficina, baño, zonas
comunes, terraza y azotea.
El 8 de Agosto del 2004 la Sociedad Filarmónica Nivaria inauguró su Nueva Sede Social. Con esta inauguración se hizo realidad un viejo sueño de muchas generaciones como era disponer de una sede en propiedad que respondiese a todas las necesidades de la banda. El acto de inauguración contó con diferentes actividades. El acto comenzó con un pasacalle desde la plaza hasta las nuevas instalaciones y tras la bendición del cura párroco D. Vicente Jorge Dorta, se procedió al descubrimiento de la placa por D. Jaime Marrero Pérez (destacado músico y gran impulsor del proyecto de la sede social) acompañado del presidente de la Federación Tinerfeña de Bandas de Música D. Francisco González. Posteriormente en la sala de ensayos se interpretó el pasodoble "Ateneo Nivariense" dirigido por su autor D. Roberto Carlos García Pacheco y dedicado al ya mencionado D. Jaime Marrero Pérez. El acto finalizó con un concierto en la plaza José Antonio de la banda dirigida por D. José Andrés Sabina Fariña tras el cual se ofreció un vino de honor. Dicho acto también contó con la exposición de fotografías de todas las épocas de la banda cedidas por D. Nicolás Santana.
2005: Homenaje al
Cronista Oficial Víctor Servilio Pérez Rodríguez, y Premio “Añavingo” a
En la junta general extraordinaria
celebrada el 14 de enero de 2005 se aprobaron en su totalidad los nuevos
Estatutos, así como las normas de Régimen interior. En éstas, José Andrés
propuso que 15 músicos con voto “puedan
proponer el cambio ó recusar la labor del Director a
Dentro de la “Primavera Musical
El 12 de junio ofreció el “Concierto
de Primavera” en el Casino “Unión y Progreso” de Arafo, en el que colaboró el
Coro “Aragüimus”, dirigido por Célida Alzola, así como varios solistas: la
citada Célida Alzola, Analía Delgado, José Miguel González, Juan Antonio
Delgado y Pedro Hernández; el programa incluía las siguientes obras: “El Tambor de Granadero” (pasodoble) de
Chapi, “Tico-tico” de Z. Abreu con
arreglos de Agustín Ramos, “Viento del
Pueblo” de J. Enrique Canet Todolí y “
Dentro
de las Fiestas Patronales de Arafo, el 21 de agosto la “Nivaria” participó en
el XXXI Certamen de Bandas de Música, junto a otras dos agrupaciones, interpretando:
“Machaco” (pasodoble) de V. Rafael
Pascual Vilaplana, “Magallanes”
(poema sinfónico para banda) de Ferrer Ferrán y “Granada” de Agustín Lara con arreglos de Kazuhiro Morita. El
domingo 28 de agosto de 2005,
día principal de dichas fiestas,
ARAFO y,
particularmente, la centenaria Banda de Música “Nivaria”, una de las dos que
posee el municipio, rindió un sentido homenaje póstumo a Víctor Servilio Pérez,
escritor, Hijo Predilecto y Cronista Oficial de Arafo. El día escogido para
esta muestra masiva de admiración, cariño y gratitud al ilustre y popular
arafero, fue el 28 de agosto, Día Grande de las Fiestas Patronales de
Aquellas
estrofas con que comienza la “marcha” lo dicen todo: “El grande y el pequeño /
la cumbre y el abismo / serán todos los mismo / mirados con fervor”. El
patriotismo a toda prueba, el amor a
Víctor Servilio fue, desde pequeño,
músico de la “Nivaria”, como la mayoría de los muchachos araferos. Sus
profesores fueron don José Pestano Núñez, director, y don Amílcar González
Díaz, subdirector del conjunto musical. El primer instrumento que tocó en la
banda fue el requinto y, más tarde, el clarinete. Ya mayor, amplió estudios
musicales con el maestro don Santiago Sabina, director de
Con motivo
del XV Congreso de
El viernes
30 de diciembre de 2005, la “Nivaria” participó en el
XXII Concierto de Fin de Año del Centro Cultural y Recreo de
2006: Nombramiento de
El 1 de enero de 2006,
El 25 de febrero de
Dentro
del ciclo “Bandas de Música en Primavera” de
El
domingo 25 de junio, la “Nivaria” ofreció el “Concierto de Primavera” en el
Casino “Unión y Progreso” de
El
domingo 9 de julio, con motivo de
Dentro de las Fiestas
Patronales de Arafo, el domingo 20 de agosto de 2006,
El sábado 16 de septiembre de 2006
Con motivo del XVI Congreso de
El sábado 25 de noviembre de 2006,
la “Nivaria” ofreció el “Concierto Extraordinario de Santa Cecilia” en el
Auditorio “Juan Carlos I”, con el siguiente programa: “Minerva” (marcha de concierto) de J. Van der Roost, “Concierto para piano en do mayor” de W.
Amadeus Mozart, en conmemoración del 250 aniversario del nacimiento del
compositor, “Polka para trompeta” de
Alberto Martín, “Amanecer” (del poema
sinfónico Noches del Valle) de Miguel Castillo, con arreglo e instrumentación
de Agustín Ramos, “Rosina” (de
El viernes 29 de
diciembre participó en el XXIII Concierto de Fin de Año del Centro Cultural y
Recreo de
2007: Concierto en Garachico y
reestreno de
El
viernes 23 de febrero de 2007 actuó en el Casino “Unión y Progreso” de
Dentro
del Concierto de Bandas de Música “Primavera Musical
El domingo 8 de julio, al mediodía,
la “Nivaria” ofreció un concierto en
En el verano de 2007,
Con
motivo de las Fiestas Patronales de
Dentro
del XVII Congreso de
El sábado 29 de
diciembre de participó en el XXIV Concierto de Fin de Año del Centro Cultural y
Recreo de
2008: Concierto Solidario en
Arafo a favor de Manos Unidas
El
1 de enero de 2008,
El
domingo 6 de abril de 2008, la banda acompañó la procesión con la imagen de San
José, desde la iglesia parroquial de San Juan Degollado hasta el Centro de
Ocio, Artesanal y del Agricultor, en el que se celebraba
Dentro
del ciclo de conciertos “Primavera Musical”, organizado por
El 8 de junio ofreció el tradicional “Concierto de Primavera” en el Casino “Unión y Progreso” de Arafo, con arreglo al siguiente programa: “Entry of the gladiators” (marcha de concierto) de Julios Fucik, “Rhapsody for euphonium and concert Band” (rapsodia para bombardino), de Esteban Fariña, “New York, New York” de J. Kander, “El baile de Luis Alonso” de G. Giménez, con la solista de castañuelas Merche Gracia, “Memorias de África (Out of Africa) de John Barry y “Piratas del Caribe (Pirates of the Caribbean: Dead man’s chest” (suite sinfónica) de Claus Badelt – Hans Zimmer.
En
ese mismo mes de junio, la “Nivaria” participó en el Certamen de Bandas de
Música celebrado en
El
4 de julio,
Con
motivo del XVIII Congreso de
El
domingo 23 de noviembre,
El sábado 27 de
diciembre participó en el XXV Concierto de Fin de Año del Centro Cultural y
Recreo de
2009: Homenaje al presidente de
El
sábado 31 de enero de
El
3 de abril se constituyó en el seno de
Dentro
del Festival de Bandas de Música de Tenerife incluido en la “Primavera
Musical”, el domingo 10 de mayo la “Nivaria” participó en el concierto ofrecido
en la sala de cámara del Auditorio de Tenerife, junto a las bandas “San Marcos”
de Tegueste, “XIX de Marzo” de San José (San Juan de
El 31 de mayo, la “Nivaria” participó en el “Concierto Día de Canarias”, celebrado en la plaza de Santa Úrsula, junto a las bandas “Unión y Amistad” del Suroeste de Santa Cruz de Tenerife y “Ernesto Beteta” de Santa Úrsula, ésta dirigida por Miguel Ángel Expósito Marrero, percusionista de la “Nivaria”; la agrupación arafera interpretó: “El Pasodoble” de Vicente Esteban Fariña, dirigido por el propio autor, “Fanfarria 2000 / Tara theme” de Max Steiner y Alfred Newman, “L’Arlésienne” (farandola) de Bizet y “España cañí” de Pascual Marquina, con arreglos de P. Longfield.
El
3 de julio, la “Nivaria” participó en el “II Concierto solidario 50ª
aniversario de Manos Unidas ‘Solidarios con Ghana (África)”, organizado por la
parroquia de San Juan Degollado con la colaboración del Ayuntamiento de Arafo,
que se celebró en el auditorio “Juan Carlos I” conjuntamente con
Con
motivo de las Fiestas Patronales de
En
la sesión celebrada el 25 de septiembre de 2009, el Pleno del Cabildo de
Tenerife acordó conceder
Con
motivo del XIX Congreso de
El sábado 26 de
diciembre, la “Nivaria” participó en el XXVI Concierto de Fin de Año del Centro
Cultural y Recreo de
2010: 150 aniversario de
El
1 de enero de 2010,
El
10 de enero de 2010 se conmemoró el 150 aniversario de
Estuvieron presentes en los actos de
ese especial día: el presidente del Gobierno Canario, Paulino Rivero Baute,
varios consejeros y viceconsejeros del mismo, la directora general del Libro y
Bibliotecas y el director general de Universidades; varios consejeros del
Cabildo de Tenerife y el director insular de Cultura; el alcalde y
El 6 de marzo de 2010,
Dentro del Festival de Bandas de
Música de Tenerife incluido en la “Primavera Musical”, el domingo 25 de abril
la “Nivaria” participó en el concierto ofrecido en la sala de cámara del
Auditorio de Tenerife, junto a las agrupaciones “Villa de Adeje”, “El Salvador”
de
Dentro del mismo ciclo, el domingo
23 de mayo la “Nivaria” dio el Concierto de Primavera en el Casino “Unión y
Progreso” de Arafo, en el que interpretó: “España
cañí” (pasodoble) de Pascuel Marquina, con arreglos de Robert Longfield, “Éxodo” (main theme) de Ernest Gold, “Tiwa Turner. Simply the best”, “Highlights from Hook” de John Williams y “Medley
Boleros” de Utrera – Barcelata.
El domingo 30 de mayo, con motivo del Día de Canarias,
El
sábado 26 de junio,
En agosto de 2010, junto con
Una vez terminadas las Fiestas, en
el mes de septiembre renunció a la dirección José Andrés Sabina Fariña, para
dedicar más tiempo a su numerosa familia, pero con el compromiso de seguir
colaborando con la agrupación y prestando en ella su apoyo en otras tareas.
Poco días después fue elegido en su lugar Miguel Ángel Expósito Marrero, que inmediatamente
se hizo cargo de
[1] Archivo de
[3] Francisco Ayala. “
[7] Su semblanza está incluida en el
capítulo biográfico de este mismo libro.
[8] “Arafo. La sociedad Nivaria
ofrecerá un concierto el próximo domingo”, El
Día, jueves 23 de agosto de 2007, pág. 19; “Día grande en Arafo”, El Día, domingo 26 de agosto de 2007,
pág. 23.
[9] R. Chico. “Arafo.
[10] “Concierto-homenaje de
[11] “Arafo. Oro para
En la
actualidad la banda cuenta con 70 componentes.
NOTAS
[1] PÉREZ RODRÍGUEZ, op. cit., pág. 95.
[2] BMSC. El pueblo de Arafo a la provincia y ante la Provincia de Canarias,
op. cit., pág. 8.
[3] APSJD. Caja 3.
[4] RODRÍGUEZ DELGADO, O.: “El ilustre abogado y músico D. Aarón Luis Otazo
Marrero”. En suplemento La Prensa de El Día, 27-agosto-1989.
[5] Bandas de Música de Tenerife. Caja
General de Ahorros y Monte de Piedad de Santa Cruz de Tenerife. 1983, pág. 127.
[6] PÉREZ RODRÍGUEZ, op. cit., pág. 95.
[7] AMA. Libro de actas pleno, 20-abril-1873.
[8] APSJD. Cuentas de fabrica, 1875-1878, caja 4.
[9] BULL. La Ilustración de Canarias. Tomo II, pág. 103. Véase también La
Tarde, 9-mayo-1930.
[10] RODRÍGUEZ DELGADO, Historia Religiosa de Arafo, op. cit.,
pág. 416
[11] PÉREZ RODRÍGUEZ., op. cit., pág. 95.
[12] BULL. Diario de Tenerife, 16-agosto-1898.
[13] BULL. El Tiempo, 25-agosto-1903.
[14] BULL. El Tiempo, 1-septiembre-1905.
[15] Bandas de Música de Tenerife, op.
cit., pág. 128.
[16] PÉREZ RODRÍGUEZ, op. cit., pág. 96.
[17] AMA. Correspondencia, 1905-1906.
[18] BULL. El Tiempo, martes 27-marzo-1906.
[19] BULL. El Progreso, lunes 26-marzo-1906.
[20] PÉREZ RODRÍGUEZ, op. cit., pág. 96.
[21] BULL. El Tiempo, 25-agosto-1906.
[22] BULL. El Tiempo, 1-septiembre-1906.
[23] Obras de don Bosco en Arafo, La Laguna, 6 de septiembre de
1907. Citado en RODRÍGUEZ DELGADO, op. cit., pág. 375.
[24] BULL. El Tiempo, 30-agosto-1907.
[25] BULL. La Gaceta de Tenerife 2-agosto-1911.
[26] AMA. Correspondencia, 1909-1912.
[27] BULL. La Gaceta de Tenerife, 30-septiembre-1911
[28] BULL. La Gaceta de Tenerife, 16-octubre-1911.
[29] BULL. La Gaceta de Tenerife, 23-agosto-1912.
[30] BULL. La Gaceta de Tenerife, 30-agosto-1912.
[31] BULL. La Gaceta de Tenerife, 7-septiembre-1912
[32] BULL. La Gaceta de Tenerife, 11-febrero-1915.
[33] BULL. La Prensa, 11-julio-1916.
[34] COELLO MARTÍN, J.R. y PLATA SUAREZ, J.: Educación Musical y Bandas de
Música: el caso de la Villa de Arafo (Tenerife). Grupo Editorial
Universitario. 2000, pág. 77. Véase también el reportaje “Arafo y sus bandas de
música”. En El Día, 9-enero-1960.
[35] BULL. La Prensa, 21-mayo-1919.
[36] AMA. Correspondencia salida, 1921-1923.
[37] AMA. Libro de actas pleno, 29-julio-1923.
[38] AMA. Correspondencia de salida, 1924-1926.
[39] BULL. La Prensa, 12-agosto-1925, 16-septiembre-1925 y
23-septiembre-1925.
[40] RODRÍGUEZ DELGADO, O.: “El músico don Heleodoro Rodríguez Coello
(1883-1938), destacado director de bandas en Cuba”. En suplemento La Prensa
de El Día, 26-agosto-1990.
[41] AMA. Libro de actas pleno, 27-marzo-1926.
[42] Ídem.
[43] BULL. La Prensa, 24-agosto-1926.
[44] BULL. La Prensa, 11-junio-1926.
[45] BULL. La Prensa, 21-julio-1926.
[46] BULL. La Prensa, 31-agosto-1926.
[47] BULL. La Prensa, 8-septiembre-1926.
[48] BULL. La Prensa, 24-agosto-1927.
[49] BULL. La Prensa, 9-mayo-1930.
[50] BULL. La Prensa, 13-mayo-1930.
[51] PÉREZ RODRÍGUEZ, op. cit., pág. 96.
[52] AMA. Libro de actas pleno, 2-septiembre-1931.
[53] AMA. Correspondencia de entrada, 1931.
[54] BULL. La Tarde, 26-septiembre-1931.
[55] BULL. La Tarde, martes 12-abril-1932.
[56] AMA. Libro de actas pleno, 17-abril-1932.
[57] BULL. La Prensa, 6-mayo-1932.
[58] BULL. La Prensa, 26-agosto-1932.
[59] BULL. La Prensa, 28-septiembre-1932.
[60] RODRÍGUEZ DELGADO, O.: “Don José Pestano Núñez (1904-1993), director de
bandas de música e Hijo Predilecto de Arafo (I)”. En suplemento La Prensa
de El Día, 24-abril-1994.
[61] AMA. Correspondencia, 1955.
[62] AMA. Correspondencia de salida, 1933.
[63] COELLO MARTÍN y PLATA SUAREZ, op. cit., pág. 80.
[64] BULL. La Prensa, 5-diciembre-1933.
[65] BULL. La Prensa, 6-enero-1934.
[66] BULL. La Prensa, 22-diciembre-1934.
[67] BULL. La Prensa, 9-febrero-1934, 21-abril-1934 y 24-agosto-1934.
[68] BULL. La Prensa, 6-julio-1935.
[69] BULL. La Prensa, 7-septiembre-1935.
[70] BULL. La Prensa, 21-noviembre-1935.
[71] BULL. La Prensa, 7-diciembre-1935.
[72] AMA. Libro de actas pleno, 28-marzo-1936.
[73] BULL. La Prensa, 31-enero-1936.
[74] AMA. Correspondencia de entrada, 1937.
[75] COELLO MARTÍN y PLATA SUAREZ, op. cit., pág. 80.
[76] PÉREZ RODRÍGUEZ, op. cit., págs. 96-97.
[77] AMA. Correspondencia de salida, 1937-1938.
[78] BULL. La Prensa, 10-diciembre-1937.
[79] AMA. Libro de actas pleno, 27-enero-1938.
[80] BULL. La Prensa, 28-junio-1939.
[81] BULL. La Prensa, 3-agosto-1939.
[82] AMA. Correspondencia de entrada, 1940.
[83] AMA. Libro de actas pleno, 31-mayo-1941.
[84] COELLO MARTÍN y PLATA SUAREZ, op. cit., pág. 80.
[85] RODRÍGUEZ DELGADO, O.: “Don Octavio Miguel Pérez Rivero (1922), actor,
director y animador cultural (I)”. En suplemento La Prensa de El Día,
23- diciembre- 1990.
[86] COELLO MARTÍN y PLATA SUAREZ, op. cit., pág. 81.
[87] AMA. Correspondencia de entrada, 1943.
[88] AMA. Correspondencia de entrada, 1946.
[89] AMA. Correspondencia de entrada, 1951.
[90] PÉREZ RODRÍGUEZ, op. cit., pag. 124-125.
[91] AMA. Correspondencia de entrada, 1948.
[92] BULL. La Tarde, 8-mayo-1950.
[93] AMA. Libro de actas pleno, 9-mayo-1950.
[94] COELLO MARTÍN y PLATA SUAREZ, op. cit., pág. 81.
[95] AMA. Libro de actas pleno, 15-agosto-1955.
[96] BULL. El Día, 15-enero-1960.
[97] AMA. Libro de actas pleno, 15-octubre-1960.
[98] BULL. El Día, 20-diciembre-1960.
[99] COELLO MARTÍN y PLATA SUAREZ, op. cit., pág. 78.
[100] AMA. Libro de actas pleno, 21-abril-1965.
[101] Bandas de Música de Tenerife, op.
cit., pág. 129.
[102] COELLO MARTÍN y PLATA SUAREZ, op. cit., pág. 82.
[103] Ídem, pag. 78.
[104] Ídem, pag. 79.
[105] Para conocer el repertorio de la Sociedad Filarmónica “Nivaria” véase
COELLO MARTÍN, J.R.: El repertorio de las bandas de música del sur de
Tenerife. Grupo Editorial Universitario. 2002, págs. 41-62 y 127-128.